25 septiembre—3 octubre
Córdoba 2026

Carmen París

 

Las noches del laberinto. Poesía y música popular: De la jota al jazz. Lunes 28 de septiembre. 21:30h. Sala Orive

 

Biografía

Carmen París es una compositora, pianista y letrista aragonesa conocida por renovar la jota aragonesa y el folklore ibérico. Su música combina la tradición con ritmos del Mediterráneo, África y América. Debutó en 2002 con el álbum Pa’ mi genio, que tuvo gran éxito y recibió el Premio de la Música. En 2005 publicó Jotera lo serás tú, fusionando la jota con diferentes estilos musicales. En 2008 lanzó InCubando, inspirado en la música cubana. Ya en 2013 presentó Ejazz con Jota, donde mezcló la jota con el jazz.

A lo largo de su carrera ha actuado en numerosos países y festivales internacionales. En 2014 recibió el Premio Nacional de Músicas Actuales por su innovación y difusión de la música tradicional. También colaboró con la cantante marroquí Nabyla Maan en el proyecto Dos Medinas Blancas. En 2016 creó En Síntesis para celebrar sus treinta años de carrera y compuso la música de Los hilos de Vulcano. Además, participó en varios documentales y proyectos musicales. En 2019 formó parte del proyecto “Enredadas”, junto a las artistas Martirio, Uxía y Ugía Pedreira, con quienes buscó unir y renovar la música tradicional a través de estilos como la copla, la jota y los alalás.

Carmen París ha llevado su música por Europa, América, África y Asia. Actualmente continúa ofreciendo conciertos y realizando colaboraciones. También trabaja en nuevas composiciones y prepara su próximo disco, La Jota por el mundo.

 

 

Poema

Agua que ha de correr (letra y música)

Me derramas en tu curso trepidante
y fluyendo confiada, te navego
para flotar, adormecida, en tus remansos
y zambullirme sin temor, en tus descensos.
En un delta intemporal me desembocas
como gota que ha colmado tus anhelos
y arramblando un mar que es todo plenitudes,
desbordamos, amor, al momento.
Agua que conduces y derivas,
agua que has de beber.
Agua que te sane las heridas,
ha de correr.
Chapoteando en mis humores se despliegan
las esencias que atesora el sentimiento
y con un manto de verdor, a borbotones,
van trasmudando, a nuestro paso, los desiertos.
Reversibles en las fuerzas que nos llevan
a desaguarnos por miríadas de tiempo.
Tú sustentas mi presencia permeable,
Yo, con sutilidad, te moldeo.
Agua que conduces y derivas,
agua que has de beber.
Agua que te sane las heridas,
ha de correr.
Agua que lamiendo tus orillas,
te pondrá a reverdecer.
Agua que te sane las heridas,
ha de correr.