25 septiembre—3 octubre
Córdoba 2026

Bernard Engel

 

Poetas en el espejo. Martes 29 de septiembre 19:00h. Sala Orive

 

Biografía

(Valencia, 1991) es poeta, artista escénico y filólogo, licendiado en Letras Modernas por la Universidad de la Sorbonne, y titular de un Máster en Investigación en Lengua y Literatura por la Universidad de Valencia, y otro de Formación del Profesorado por la UNED.

En 2023 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Emergente (España) con Los sistemas caóticos y fue finalista del Premio Loewe con La estúpida belleza de las deflagraciones, poemario que en 2024 obtuvo el I Premio Internacional de Poesía María Rosal. En 2025 ha obtenido el Premio Bienal de Poesía Provincia de León por Una huella hacia dónde, y el Premio de Poesía Ciudad de Córdoba por Para Cantar Ceniza.

En el ámbito escénico, fue galardonado con el Premio de Poesía Escénica de la Casa Árabe (2022) y el Vº Soplavivo Open de Poesía (2023), y ha presentando su trabajo en escenarios de España, Francia, Colombia, México, Cuba, Estados Unidos y Puerto Rico, participando en festivales como el Festival Internacional de Cali (Colombia), el de Granada (España), o el IIº Encuentro de la Cofradía de la Palabra (México). En 2026 fue seleccionado mediante convocatoria para participar como poeta invitado en el Festival Internacional de Poesía de Medellín.

En 2020 fundó Poetik Lab, proyecto educativo y divulgativo de la labor poética que ejerce una actividad constante en la enseñanza del oficio. Ha trabajado con la Fundación Occident en la difusión del Premio Jesús Serra, reforzando su compromiso con la divulgación poética. Además, ha explorado la fusión de música y poesía a través del proyecto Un pájaro de luz en la garganta (2024), colaborando con artistas de España y Latinoamérica.

 

 

Poema

La cantora Guadalupe Álvarez Luchía, recuerda la casa de su infancia, en Buenos Aires, al escuchar una vieja canción de Mercedes Sosa.

Para parir distancias
no fueron inventadas las canciones,
ni para urdir olvidos,
ni para deshacer a los zorzales.

Se trata de vencer las cordilleras,
de soñar con cascadas,
de acunar a la pena con disfraces
y después recurrir a la intemperie.

Se trata de ir cantando a las hogueras,
de pronunciar futuro sin romperse,
de recordar la sombra que nos dieron
para reconciliarse con la luz que nos falta,
y de que, cuando acaben las canciones
y nos deban nombrar desde la ausencia
nos encuentren felices, derrotados,
con pedazos de canto por el suelo,
y arrugas en la voz, y una guitarra.