25 septiembre—3 octubre
Córdoba 2026

José Luis Rey

 

Poetas en el espejo. Miércoles 30 de septiembre. 19:00h. Sala Orive

 

Biografía

 

José Luis Rey (Córdoba, 1973) es doctor cum laude en Literatura Contemporánea por la Universidad de Córdoba. Es poeta, ensayista y traductor. Como poeta ha publicado en Visor La luz y la palabra (2001), La familia nórdica (2006), Volcán vocabulario (2009), Barroco (2010), Las visiones (2012), La fruta de los mudos (2016), La epifanía (2018) y El dorado (2023), Libro del Año 2023 en El Cultural.

Además es autor de los ensayos Caligrafía del fuego. La poesía de Pere Gimferrer (Pre-Textos, 2005) y Jacob y el ángel. La poética de la víspera (Cántico, 2023).

Ha recibido, entre otros, el Accésit del Premio Adonais (1996), el Premio Andalucía de la Crítica a la Ópera Prima (1997), el Internacional de Investigación Literaria Gerardo Diego, el Internacional de Poesía Gil de Biedma (2006), el Internacional de Poesía Fundación Loewe (2009), el Premio Tiflos de Poesía (2012) y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla (2016).

Figura en numerosas antologías de poesía española contemporánea y ha sido traducido a una decena de idiomas, entre ellos al inglés en la Universidad de Harvard.

Como traductor ha vertido al español la obra completa de autores como Emily Dickinson, T. S. Eliot y S. T. Coleridge.

 

 

 

Poema

Los simpáticos

Tienen el pelo verde los simpáticos
y de sus ojos sale el fuego de San Telmo.
Cuando tosen caen conchas
a la arena encendida,
esas monedas que perdía Dios.
Y recorren el mundo de taberna en taberna
contando chistes, cantando.
Son altos, son eléctricos.
Y tocan mandolinas consteladas.
De niño yo creía
que hacían girar ellos los planetas
y en mi pañuelo blanco
dibujé un molino de viento
para soplar y ayudarles.
Los simpáticos saltan de las tumbas y toman
limonada o café.
Y después organizan su desfile:
carrozas de simpáticos adornadas con flores
y patos que los siguen graznando el alfabeto.
Yo me dije: si un día
me volviera simpático
prometo volar siempre con los ojos abiertos
sobre la chimenea de las brujas.

Oh el deshollinador
que llega a casa disfrazado de lluvia.
Pero se baña y ya está
simpático otra vez.
Príncipes del mirar y los brazos abiertos,
¿cómo seréis allí?
¿Encenderéis candiles en la noche?
¿Seréis como los loros
en un aparcamiento subterráneo?
De verdad que no puedo comprenderos
y sin embargo envidio
vuestras capuchas amarillas, vuestras
danzas en el tejado.
Oh simpáticos, ¿puedo
unirme yo a vosotros,
yo que soy antipático y felino?
Pero apenas habláis. Solo vuestra sonrisa
se estira como un plátano en el cielo.
Y los ángeles vienen a daros la merienda.