No me consta que Hustvedt leyera a Machado, pero me resultó cálidamente avasalladora esa clásica coincidencia, ese común sentimiento cordial entre la pérdida irreparable y la esperanza de un renacer.
Fuente: El Observador
No me consta que Hustvedt leyera a Machado, pero me resultó cálidamente avasalladora esa clásica coincidencia, ese común sentimiento cordial entre la pérdida irreparable y la esperanza de un renacer.
Fuente: El Observador